Modelos numéricos

Meteorología y Climatología

La Tierra está constituida por tres partes fundamentales: una parte sólida llamada litosfera, recubierta en buena proporción por agua (hidrosfera), ambas envueltas por una tercera capa gaseosa, la atmósfera.Estas se relacionan entre sí produciendo modificaciones profundas en sus características.
La “unión” de estas tres zonas forma el espacio llamado biosfera donde encontramos todas las formas de vida terrestre.

La ciencia que estudia estas características, las propiedades y los movimientos de las tres capas fundamentales de la Tierra, es la Geofísica.
En este sentido, la meteorología es una rama de la geofísica que tiene por objeto el estudio detallado de la envoltura gaseosa de la Tierra y sus fenómenos. Se debe distinguir entre las condiciones actuales y su evolución llamado tiempo atmosférico, y las condiciones medias durante un largo período que se conoce como clima del lugar o región.
En este sentido, la meteorología es una ciencia auxiliar de la climatología ya que los datos atmosféricas obtenidas en múltiples estaciones meteorológicas durante largo tiempo se usan para definir el clima, predecir el tiempo, comprender la interacción de la atmósfera con otros subsistemas, etc. ..

El conocimiento de las variaciones meteorológicas y el impacto de las mismas sobre el clima ha sido siempre de suma importancia para el desarrollo de la agricultura, la navegación, las operaciones militares y la vida en general.
Varias veces por día, a horas fijas, los datos procedentes de cada estación meteorológica, los barcos y de los satélites llegan a los servicios regionales encargados de centralizar los mismos, analizarlos y explotarlos, tanto para hacer progresar a la meteorología como para establecer previsiones sobre el tiempo clave que hará en los días venideros. Como las observaciones se repiten cada 3 horas (según el horario sinóptico mundial), la sucesión de los mapas y diagramas permite apreciar la evolución sinóptica: se ve como las perturbaciones se forman o se resuelven, si están subiendo o bajando la presión y la temperatura, si aumenta o disminuye la fuerza del viento o si cambia este de dirección, si las masas de aire que se dirigen hacia tal región son húmedas o secas, frías o cálidas, etc.
Parece así bastante fácil prever la trayectoria que seguirán las perturbaciones y saber el tiempo que hará en determinado lugar al cabo de uno o varios días. En realidad, la atmósfera es una gigantesca masa gaseosa tridimensional, turbulenta y en la evolución de la que influyen tantos factores que uno de estos puede ejercer de manera imprevisible una acción preponderante que trastorne la evolución prevista en toda una región.
Así, la previsión del tiempo es tanto menos insegura cuando menor es la anticipación y más reducido el espacio a que se refiere. Por ello la previsión es calificada de * micrometeorológico, * mesometeorológica o * macrometeorológica, según se trate, respectivamente, de un espacio de 15 km, 15 a 200 km o más de 200 km.
Las previsiones son formuladas en forma de boletines, algunos de los cuales se destinan a la ciudadanía en general y otros en determinados ramos de la actividad humana y navegación aérea y marítima, agricultura, construcción, turismo, deportes, regulación de los cursos de agua , ciertas industrias, prevención de desastres naturales, etc.

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